Thursday, March 03, 2011

Que no me eche la culpa de su fracaso contigo

Que no me eche la culpa de su fracaso contigo dile que sea valiente y busque en ella el motivo Que sabes tu de mi vida quién eres para juzgar Si tú lo hubieras amado el no estaría conmigo no anda buscando cariño el que se siente querido Si aquí ha habido culpables solo tu y yo hemos sido Esto no hubiera pasado si ella no hubiera querido Que no me eche la culpa y que nos deje en paz Yo soy la misma de siempre tu para él lo prohibido vamos a ver lo que sientes cuando te haga lo mismo No fue él quién te ha dejado fuiste tú quién lo perdió Tu también vas a llorarlo cuando encuentre un nuevo amor Esto ya está terminado Ella no es mejor que yo Lo que yo amo es sagrado solo me lo quita Dios Que no me eche la culpa de su fracaso contigo De nada sirve explicarle a un corazón que está herido Cuando él te cambie por otra vas a acordarte de mí No vayas a ilusionarte eso no pasa conmigo no anda buscando atenciones el que está bien atendido.

Wednesday, March 02, 2011

señora de mi corazon del mas y unico grande de america sandro

Sentado desde mi rincón, te observo con mucha atención Pensando como es que llegué, a amarte con tanta pasión Te quise sin saber porque No tuve ninguna razón Tan sólo te entregué mi vida Recuerdo que te vi. Temblando me acerqué Tu mano me rozó y me traicionó la piel Y entonces comprendí que ya era tuyo Te quiero ternura, te adoro dulzura, te quiero mi dueña, señora de mi corazón Te quise desde ayer, desde siempre Porque naciste de mis sueños, de los que fui creador y dueño Y te entregué encadenado el corazón y Quise detenerme en la locura de vivir De vivir como se vive el último aliento De beber en ti la última gota en la copa de tu vino De robar la última estrella de la noche de tus sueños y ser el primer brote de tu gastada primavera No entiendo como descubrí el puerto de tu corazón, las velas de mi mar también desechas por la decepción Tu playa cobijó mi sed, tu espuma me bañó de amor, tu aliento me envolvió la piel con mil fragancias Te quiero dormida, te quiero mi dueña, señora de mi corazón Quise recorrer tu valle, como los ríos del deshielo, para fundir la nieve de tu estío y te amo, te amo mucho y te amé Con tanta fuerza como puede amarte, como puede amarte este amor mío